Cuidarse para poder cuidar. Mamácoach

Alodia Tiestos, Mamácoach nos trae unos valiosos consejos para estos días extraños en los que estamos inmersos.

Alodia es coach y formadora de familias en disciplina positiva. Además también es mamá. Ha preparado este texto para ayudarnos a afrontar con otra perspectiva estos días.

Os lo dejamos:

Son tiempos en los que los adultos tenemos muchas preocupaciones y oscilamos mucho emocionalmente. Los bebés y los niñ@s, se contagian con nuestras emociones pero les cuesta gestionarlas, y al tener cerebros inmaduros necesitan que les ayudemos a regular sus emociones aportándoles calma.


Si queremos un ambiente tranquilo, al menos gran parte del día, y poder ayudarnos y ayudarles a gestionar esta situación nueva y desconcertante, es importante que nos dediquemos un ratito de tiempo a nosotr@s y así poder tener esa calma.

Jane Nelsen, la autora de los libros de Disciplina Positiva, dice esto:

Para poder cuidar y educar a
nuestros hijos, primero
debemos cuidarnos a
nosotros mismos.

A diario nos dejamos para lo último, olvidamos nuestras necesidades en pro de miles de obligaciones y tareas, y solemos acabar el día agotados. Nuestras emociones están a flor de piel y es sencillo explotar y educar desde nuestro estado de ánimo en lugar de hacer una pausa para reflexionar y actuar con toda nuestra sabiduría.

Teniendo en cuenta la difícil situación de muchas familias, en las que hay que atender a los niños, ayudarles con los deberes, recoger la casa, comprar, preparar las comidas, tele-trabajar, … aquí se plantean algunas sugerencias:

•  Establecer una rutina, flexible, en la que haya turnos para el cuidado de los niños y para trabajar.


•  Acordar tiempos de autocuidado para cada adulto (a solas).


•  Reconocer cuando estemos sobrecargados para pedir ayuda.


•  Hacer una lista de opciones que nos ayuden a animarnos con los peques, como cantar canciones, bailar, hacer teatro, ……


•  Aceptar que habrá momentos bonitos de conexión, de juego, de tiempo en familia, y también alguno de saturación y nerviosismo.


•  Poner nombre a nuestras emociones y buscar la forma de expresar esa emoción: hablando, riendo, llorando…


•  Cuando nuestra reacción no sea la que nos hubiera gustado, buscar la reconciliación y explicar a los niños que la razón de esa reacción ha sido nuestra emoción.


•  Cerrar el día recordando los mejores momentos.

Podéis contactar con Alodia Tiestos desde su web o a través de sus redes sociales facebook.com/mamacoach.es/

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