Los cabezudos de la comparsa municipal de Zaragoza

Los cabezudos de Zaragoza: quién es cada uno y qué historia llevan detrás

Para muchos niños y niñas de Zaragoza, los cabezudos son el primer contacto con las fiestas. La carrera, el látigo de espuma y esa mezcla de susto y risa forman parte de la memoria de varias generaciones. Detrás de cada figura hay un personaje con su propia historia. Algunos se remontan a comienzos del siglo XIX y otros se han incorporado hace pocos años.

Hoy la comparsa cuenta con 11 cabezudos, que se integran en la Comparsa de Gigantes, Cabezudos y Caballitos de Zaragoza, un conjunto de 27 figuras (14 gigantes, 11 cabezudos y 2 caballitos). En julio de 2024 esta tradición fue declarada Bien de Interés Cultural Inmaterial, un reconocimiento que protege también las músicas, bailes, coplas y costumbres que la rodean.

A diferencia de los gigantes, que avanzan solemnes, los cabezudos se mezclan con el público y persiguen a la chiquillería. Su origen está en las figuras grotescas que en las procesiones del Corpus representaban «el mal» frente a los gigantes, que encarnaban «el bien». Buena parte de ellos son caricaturas de personas reales, autoridades y oficios populares de la ciudad.

la comparsa de cabezudos de Zaragoza

Un poco de historia

En 1841 ya se documentan cuatro cabezudos que siguen saliendo hoy: el Morico, el Berrugón, el Forano y el Tuerto. En 1860, el artista Félix Oroz renovó y amplió la comparsa, y a esos cuatro se sumaron otros cuatro: el Boticario, el Robaculeros, el Torero y la Forana.

A lo largo del tiempo aparecieron figuras que luego desaparecieron. En 1904 se incorporaron Pascual el Vigilante (un sereno de la calle Alfonso) y el Mansi (un cobrador de las sillas públicas), y en 1947 un Sancho Panza que solo salió aquel año.

En 1964 se acometió una renovación integral: se quemaron las figuras anteriores y se hicieron nuevas. En 2001, los cabezudos se rehicieron de nuevo, a cargo de Manuel Pellicer, buscando recuperar la imagen de los antiguos de Oroz. Las dos incorporaciones más recientes son el Azutero (2013) y Serafina la Cigarrera (2015), obra de las artistas Ana Nicolás y Ana Sanagustín.

Los cuatro más antiguos

El Morico. Probablemente el más popular de todos. Es posible que representara a una persona real. Algunos autores sostienen que fue el mozo de cuadra que el Conde de Viñaza trajo desde Cuba, aunque otros lo discuten. Viste como un jockey, con camisa amarilla y roja, pantalón blanco y gorra a juego. Los peques lo llaman cantando: «Aquí, allá, Morico el Pilar, se come las sopas y se echa a bailar».

El Tuerto. También parece basado en alguien real, quizá Melendo, un médico de la ciudad de mal genio. No se sabe con certeza cuándo se creó, y algunos autores sitúan su aparición entre finales del siglo XVIII y comienzos del XIX. El pueblo lo ha identificado además con José I Bonaparte, hermano de Napoleón, por su aspecto, y de ahí que también se le llame «el Napoleón». Lleva bicornio negro de estilo francés y chaqueta y calzas de terciopelo verde.

El Forano. Representa a un hombre de algún pueblo de Aragón que llega a las fiestas de la gran ciudad. Otras versiones lo describen como cochero de un carruaje antiguo, por lo que también se le canta «el cochero». Viste pantalón y chaqueta de pana negros, camisa blanca y sombrero de copa.

El Berrugón. Encarna a un corregidor o magistrado de la ciudad, el cargo que hoy llamaríamos consejero, y simboliza el poder público. Su gran verruga en el rostro le da el nombre. Va vestido a la moda del siglo XVIII, con casaca y calzón de terciopelo marrón y sombrero de tres picos verde.

Las incorporaciones de Félix Oroz (1860)

El Boticario. Otro de los que probablemente representa a un vecino real de Zaragoza. Se barajan tres candidatos: Pedro Alonso, un ciudadano acaudalado; Félix Bartolomé Guillén, juez; y Tomás Bayod, farmacéutico con botica en la calle Alfonso. La mayoría de los autores se inclinan por Pedro Alonso. Viste bata de cuadros y bonete azul.

El Robaculeros. Parece nacido del antiguo cabezudo de Sancho Panza, aunque no se sabe bien a quién representa. Lleva barba, vestido blanco con detalles rojos y un gorro rojo rematado en punta, por lo que también se le llama «el Pirulí» o «Don Juan Pirulí».

El Torero. Representa a un torero de la época de matadores como Pepe Hillo, Martincho o Josef Cándido, aunque se cree que no es ninguno de ellos en concreto. Su indumentaria es la tradicional de los toreros de estilo goyesco.

La Forana. Se incorporó con la comparsa de Oroz y es la pareja oficial del Forano desde 1916, año en que ambos «se casaron» en un acto popular. Es la imagen de una mujer aragonesa vestida de baturra. Durante mucho tiempo fue la única mujer entre los cabezudos, hasta la llegada de la Pilara.

La Pilara (1982)

Representa a Pilar Lahuerta, cantante del Salón Oasis de Zaragoza y pareja artística de Susepet. Fue bautizada en las Fiestas del Pilar de 1982, el 10 de octubre, en el Ayuntamiento. Su vestido, rojo y verde con diadema a juego, recuerda al que lucía Pilar Lahuerta en sus actuaciones. Su copla más conocida: «La Pilara cuando camina, mueve las plumas como una gallina».

cabezudos comparsa zaragoza

Las más recientes: el Azutero (2013) y Serafina la Cigarrera (2015)

El Azutero, también llamado «Royo del Rabal», se presentó el 6 de octubre de 2013 y representa a un famoso jotero de ese barrio de la ciudad.

Serafina la Cigarrera se presentó en 2015 y está basada en Herminia Martínez, una vendedora de tabaco que despachaba sentada en una calle de El Tubo.

Ambos son obra de Ana Nicolás y Ana Sanagustín, las mismas artistas que después crearían los gigantes de Goya y Josefina Bayeu.

Los Gigantes y Cabezudos en los almacenes de las Brigadas Municipales

Las coplas de los cabezudos

Los cabezudos no se entienden sin sus coplas. Son los versos que la chiquillería les canta para provocarles antes de la carrera, transmitidos de generación en generación. Estas son las más conocidas de cada figura.

El Morico

Aquí, allá,
Morico el Pilar,
se come las sopas
y se echa a bailar.

Al Morico le gusta el vino,
al Morico le gusta el pan,
al Morico le gusta todo
menos ir a trabajar.

colorea los cabezudos

El Tuerto

El Tuerto, tuerto es,
el Tuerto por melón
se cayó un tozolón.

Napoleón,
rey de las coliiiillas.

El Forano

El Forano se ha cagao,
la Forana lo ha limpiao
con un trapo colorao.

El Berrugón

Al Berrugón
le picaron los mosquitos,
y se compró
un sombrero de tres picos.

El Boticario

Boticario, canario,
garras de alambre,
le cayó una teja
y no le hizo sangre.

(Otra versión: «Boticario, canario, garras de alambre, dejaste a tu familia muerta de hambre».)

El Robaculeros

El Robaculeros
no sabe correr
y por eso da
tantos traspiés.

Al Pirulí
de La Habana,
Pirulí.

El Torero

El Torero, como es tan chulo,
salta la valla
y se rompe el culo.

La Forana

¡Que no se diga,
que no se note,
que la Forana
lleva bigote!

La Pilara

La Pilara cuando camina
mueve las plumas
como una gallina.

El Azutero (Royo del Rabal)

¡Azutero panzón,
deja de cantar jotas
y reparte zurrón!

Serafina la Cigarrera

¡La cigarrera, de tanto fumar,
se tira pedos que huelen fatal!
¡La cigarrera no fuma tabaco,
son los pelillos de su sobaco!

@conpequesenzgz.com La comparsa de Gigantes y Cabezudos de Zaragoza de bailes en el Parque de Atracciones #Pilar23 #tiktokzaragoza #pilares #fiestasdelpilar #conpequesenzgz #cabezudos @Parque Atracciones Zaragoza @Fiestas del Pilar. Oficial @Zaragoza Cultura ♬ sonido original – Con peques en Zaragoza
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