Semana Santa en Tarazona: una escapada en familia entre ‘carrapuchetes’, patrimonio y naturaleza

La Semana Santa turiasonense, con casi cinco siglos de historia, es una excusa perfecta para descubrir (o redescubrir) Tarazona con los peques. Procesiones con personalidad propia, un patrimonio monumental impresionante y el Moncayo como telón de fondo.

Si estáis buscando un plan diferente para estas vacaciones de Semana Santa, Tarazona tiene mucho que ofrecer a las familias. Y no solo hablamos de procesiones: la ciudad y su comarca son un destino completo que da para una escapada de varios días combinando cultura, tradición y naturaleza.

Las procesiones: casi cinco siglos de tradición

Lo primero que llama la atención es el nombre que reciben aquí los nazarenos: ‘carrapuchetes’. El término, un localismo turiasonense, parece venir de ‘carapuchu’, diminutivo que hace referencia al capirote. Si vuestros hijos están en esa fase de preguntar «¿y eso por qué se llama así?», aquí tienen tema para rato.

La Semana Santa de Tarazona está declarada Fiesta de Interés Turístico Regional y aspira a obtener la declaración de Interés Turístico Nacional. Y motivos no le faltan: su primera cofradía, la del Nombre de la Sangre de Cristo (después llamada de la Santísima Vera Cruz), se fundó en 1555 en una capilla del convento de San Francisco, donde todavía se conservan restos de pinturas murales en su claustro mudéjar. Es decir, hablamos de una tradición que lleva casi cinco siglos viva.

En total, diez cofradías con cerca de un millar de cofrades procesionan acompañados por unos 400 instrumentos: tambores, bombos, cornetas, timbales y las inconfundibles matracas y carracas. Ese sonido seco y rítmico de las carracas marcando el paso es una de las grandes señas de identidad de la Semana Santa turiasonense, y a los niños les llama muchísimo la atención. Es muy distinto al redoble de tambores al que estamos acostumbrados en otros lugares de Aragón.

El programa incluye más de medio centenar de actos entre el 27 de marzo y el 6 de abril, con procesiones prácticamente cada noche. Hay opciones para elegir según los días que vayáis y según la edad y el carácter de vuestros peques, porque las hay de todos los estilos: desde las más recogidas y silenciosas hasta las más solemnes y espectaculares.

El programa procesión a procesión

Viernes de Dolores (27 de marzo) – Cofradía de Ntra. Sra. Virgen de los Dolores. Abre el programa de procesiones saliendo de la iglesia de San Vicente Mártir. Los cofrades visten de negro, capirote incluido, acompañando a La Dolorosa, una imagen de estilo barroco. Las mujeres de mantilla tienen cada vez más protagonismo en esta procesión, una tradición que va cobrando fuerza. No hay instrumentos: solo el silencio de la noche y el recogimiento. Es una buena opción para peques que se impresionen con el ruido de los tambores, porque aquí todo es calma.

Sábado de Dolores (28 de marzo, 21:00 h) – Hermandad de Ntra. Sra. de la Piedad. Parte de la propia Catedral de Santa María de la Huerta con una de las obras más destacadas del escultor Francisco Gutiérrez, escultor de cámara de Carlos III. Un paso que refleja la transición del Barroco al Neoclasicismo. Aquí sí suenan los tambores, las cornetas y, por supuesto, las carracas. Las túnicas, capas y capirotes son de un azul oscuro elegante, con guantes blancos y el rojo del emblema de los cofrades. Visualmente es muy bonita.

Domingo de Ramos (29 de marzo, 11:30 h) – Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén. Sale de la Iglesia de San Francisco con hábitos azul cielo acompañando a Jesús en la borrica y al Apóstol San Pedro. Es probablemente la procesión más accesible para los más pequeños: horario de mañana, escena que los niños entienden fácilmente y un ambiente festivo. Si solo podéis ir a una con niños pequeños, esta es una buena apuesta.

Domingo de Ramos (29 de marzo, 20:00 h) – Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Flagelación. El mismo domingo, por la tarde-noche, sale de la Ermita de la Virgen del Río hacia la Catedral. Sus hábitos y capirotes color rojo sangre cubiertos de túnica blanca son muy llamativos.

Lunes Santo (30 de marzo, 21:00 h) – Cofradía del Santo Cristo del Consuelo y Santa María Magdalena. Esta cofradía tiene historia: la parte de Santa María Magdalena se fundó en 1618 y la del Santo Cristo del Consuelo en 1758, y se unificaron en 1954. Sale de la Iglesia de Santa María Magdalena con hábito morado. Un dato que a los niños les encanta: desde 2017, son los propios niños de la cofradía, los que están en edad de Primera Comunión, quienes portan el paso de un Cristo de Medinaceli.

Martes Santo (31 de marzo) – Procesión del Silencio (Cofradía del Silencio del Stmo. Cristo del Rebate). Aquí va un aviso serio para familias: esta procesión es sobrecogedora. Es heredera directa de aquella primera procesión documentada en 1555. Los ‘carrapuchetes’ vestidos completamente de negro desfilan en un silencio absoluto que únicamente se rompe por el sonido de las cadenas que arrastran. Sale de la iglesia de Nuestra Señora de la Merced. Es la procesión más antigua y quizá la más impactante de toda la Semana Santa turiasonense. No es apta para niños que se asusten con facilidad, pero para los más mayorcitos puede ser una experiencia que no olviden. Vosotros conocéis a vuestros peques.

Miércoles Santo (1 de abril) – Cofradía del Santo Cristo de los Afligidos. Sale de la iglesia de San Miguel Arcángel con más de 400 hermanos vestidos de blanco con cíngulo morado. Cuenta con su propia Banda de Cornetas, Tambores y Bombos formada por 58 cofrades, así que el ambiente sonoro es potente. La imagen del Santo Cristo clavado en la Cruz con la Virgen María y San Juan Evangelista a sus pies es muy expresiva.

Jueves Santo (2 de abril) – Cofradía de Nuestro Señor en la Oración del Huerto. Sale del Santuario de la Virgen del Rocío con túnicas verdes. Es la cofradía protagonista del cartel de la Semana Santa de Tarazona de este año.

Viernes Santo (3 de abril) – La cita grande, en dos actos. A mediodía tiene lugar la Procesión de las Siete Palabras, un buen aperitivo para lo que viene después. A las 20:00 h sale la Procesión del Santo Entierro, la más solemne y concurrida de todas. La Cofradía de las Siete Palabras y del Santo Entierro desfila con túnica y capirote negro, luciendo al cuello la medalla con la efigie del Santo Cristo de la Venerable Orden Tercera, una imagen donada en 1565 al convento de San Francisco. Aquí aparecen los alabarderos, una de las figuras más singulares de la Semana Santa turiasonense, documentados desde 1655. Son ellos quienes protagonizan el momento más simbólico: el cierre y sellado del sepulcro, un acto que pone la piel de gallina. La procesión del Santo Entierro sale por las calles de Tarazona desde 1629 (originalmente en sábado, y desde 1769 el Viernes Santo). Eso sí, es larga y en horario nocturno, así que valorad si los peques aguantarán.

Domingo de Resurrección (5 de abril, 10:00 h) – Cofradía de la Resurrección del Señor. El broche final. Sale de la iglesia de la Inmaculada con túnica blanca y tercerol azul portando el paso del Cristo Resucitado, una talla en madera de olmo obra de José Manuel Val. El momento más emotivo llega a las 11 horas, cuando la imagen se encuentra con su madre Dolorosa en el Pórtico de la Catedral. Una escena bonita con la que cerrar la Semana Santa en familia, y en un horario muy cómodo para ir con niños.

El escenario: procesionar por una ciudad monumental

Hay algo que hace especial ver procesiones en Tarazona y que no se cuenta en los programas oficiales: el escenario. Los pasos no recorren calles cualesquiera, sino las de una ciudad que fue nexo entre las Coronas de Castilla y Aragón y el Reino de Navarra, con manifestaciones del románico, el gótico, el Renacimiento, el Barroco y el mudéjar (Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en todo Aragón).

Tarazona monumental: qué ver con los peques

Las procesiones recorren una ciudad que es un monumento en sí misma, así que el paseo ya vale la pena.

La Catedral de Santa María de la Huerta. Imprescindible. Conocida como «la Capilla Sixtina del Renacimiento español» por las pinturas de su cimborrio (siglo XVI), que estuvieron ocultas desde el Concilio de Trento hasta su reciente restauración. Representan figuras bíblicas y mitológicas desnudas que simbolizan la lucha entre la virtud y los vicios. A los peques les suele llamar mucho la atención. Además, recordad que la Fundación Tarazona Monumental organiza visitas familiares con juegos y disfraces para que los niños participen activamente. Ya os hablamos de estas visitas en nuestro artículo sobre Tarazona y el Moncayo.

El Palacio Episcopal. Con su fachada volada sobre el río (una de las imágenes más icónicas de la ciudad), sus calabozos y la cúpula sobre la escalera de mármol. Recientemente han salido a la luz frisos ocultos del siglo XVI.

Las Casas Colgadas. En el Barrio de la Judería, un paseo por calles estrechas con edificaciones construidas en saledizo que ganaban terreno al recinto amurallado. Un recorrido bonito y muy «instagrameable».

La Plaza de Toros Vieja. De planta octogonal, completamente restaurada y declarada Bien de Interés Cultural. Fue construida en 1792 y tenía capacidad para 5.500 personas, cuando Tarazona no llegaba a 9.000 habitantes. A los niños les sorprende su forma y su historia.

El Ayuntamiento. En la Plaza Mayor, merece parada para observar su friso renacentista que representa la marcha de Carlos V tras su coronación en Bolonia, tallado en yeso con todo detalle.

Completa la escapada: naturaleza y pueblos con encanto

Tarazona está a un paso del Parque Natural del Moncayo, así que combinar procesiones y patrimonio con un día de campo es fácil y muy recomendable.

Algunas ideas que ya conocéis de nuestra web: los senderos de los Caminos de Veruela (señalizados, accesibles para familias), una visita a Trasmoz y sus leyendas de brujas, Los Fayos y sus buitreras y cuevas, o el centro de interpretación de Agramonte con sus zonas de picnic.

Y un apunte de actualidad: el Monasterio de Veruela, donde los hermanos Bécquer se hospedaron y Gustavo Adolfo escribió sus célebres Cartas desde mi celda, está en proceso de convertirse en Parador Nacional. La apertura, anunciada para 2026, ha sufrido varios retrasos a lo largo de los años. Si finalmente abre sus puertas, será un aliciente más para visitar la zona.

Datos prácticos

  • Fechas procesiones: del 27 de marzo al 6 de abril de 2026.
  • Distancia desde Zaragoza: aproximadamente 85 km (1 hora en coche).
  • Más información: semanasantatarazona.es, turismotarazonayelmoncayo.es, tarazonamonumental.com y catedraldetarazona.es.

Si queréis más ideas para descubrir Tarazona y su comarca con los peques, no os perdáis nuestro artículo Una visita con peques a Tarazona y el Moncayo, donde encontraréis rutas, actividades de aventura y visitas guiadas para toda la familia.

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