Zaragoza impulsa la pacificación de los entornos escolares y la señalización inclusiva

Moverse cada mañana por los alrededores de un colegio es una experiencia que muchas familias conocen bien: prisas, coches mal aparcados, cruces complicados, aceras estrechas y la sensación constante de que el entorno no siempre está pensado para quienes caminan más despacio o con menos autonomía. La seguridad vial en los accesos a los centros educativos no es un tema menor ni puntual, sino una preocupación cotidiana para madres y padres, especialmente cuando hablamos de infancia, diversidad funcional o desplazamientos diarios que se repiten durante años. En este contexto, cualquier medida que contribuya a hacer más seguros, accesibles y comprensibles los entornos escolares merece atención, seguimiento y una mirada crítica desde las familias.

En esa línea, el Ayuntamiento de Zaragoza está desarrollando un plan progresivo de pacificación de los entornos escolares en la ciudad y en sus barrios rurales. El proyecto se articula a través de la Oficina de Planificación y Diseño de la Movilidad, en coordinación con Infraestructuras y Policía Local, y cuenta con la colaboración del Gobierno de Aragón mediante ARASAAC, el Centro Aragonés para la Comunicación Aumentativa y Alternativa.

En el marco de la aplicación de la ordenanza municipal, se están elaborando informes técnicos para intervenir de forma gradual en los alrededores de los centros educativos. Hasta el momento, se han analizado al menos diez colegios y los informes generados desde el área de Movilidad se trasladan a Infraestructuras y Policía Local para coordinar las actuaciones necesarias.

Las intervenciones previstas se centran en medidas de calmado del tráfico y mejora de la accesibilidad. Entre ellas se incluyen la elevación de pasos peatonales al nivel de las aceras, la ampliación de aceras y la creación de las denominadas orejetas en los tramos de aproximación a los cruces, el refuerzo de la señalización horizontal y vertical y la delimitación de espacios conocidos como zonas “Kiss and Go”, pensados para paradas breves junto a los centros educativos cuando el alumnado accede en vehículo privado. Además, en aquellas vías próximas a los colegios que no forman parte de la malla básica de circulación, se contempla la reducción de la velocidad máxima a 20 km/h.

De forma paralela, el Ayuntamiento continúa implementando otras actuaciones vinculadas a la seguridad vial en distintos puntos de la ciudad. Entre ellas destacan la instalación de balizas luminosas en numerosos pasos peatonales, tanto en el entorno del tranvía como en calles con alta circulación de autobuses, como la Avenida de San José o la Avenida de Madrid, actualmente en fase de instalación. A estas medidas se suman los pasos de peatones inteligentes y otras intervenciones relacionadas con la mejora de infraestructuras y la pacificación de calles, con el objetivo de aumentar la atención de conductores y peatones en el uso diario del espacio urbano.

Uno de los aspectos más relevantes de este plan es la colaboración con ARASAAC para reforzar la señalización inclusiva en entornos escolares, especialmente en las inmediaciones de centros de educación especial. Esta señalización se aplicará tanto en el pavimento, especialmente en pasos de peatones, como en señales verticales situadas en cruces semaforizados. Las primeras actuaciones ya han comenzado en el entorno de la calle Jean Piaget, donde se están instalando las primeras señales que incorporan Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC).

Los SAAC son formas de expresión alternativas al lenguaje oral cuyo objetivo es aumentar o compensar las dificultades de comunicación que presentan determinadas personas. A través de pictogramas específicos, se transmitirán mensajes relacionados con la seguridad vial que pueden resultar útiles no solo para niños y niñas, sino también para personas adultas o mayores que, por distintos motivos, no han adquirido o han perdido capacidad suficiente de comunicación oral. Entre las situaciones en las que puede ser necesario el uso de estos sistemas se encuentran la parálisis cerebral, la discapacidad intelectual, los trastornos del espectro autista, diversas enfermedades neurológicas, las distrofias musculares, los traumatismos craneoencefálicos, las afasias o las pluridiscapacidades, entre otras.

ARASAAC desarrolla desde hace años recursos orientados a mejorar la comunicación y la accesibilidad cognitiva de personas que encuentran barreras en su vida cotidiana. Sus pictogramas se utilizan de forma habitual en contextos educativos y sociales, están traducidos a más de 35 idiomas y se emplean en numerosos países.

Como complemento a estas medidas, el plan municipal incluye la implantación de zonas “Kiss and Go”, espacios señalizados próximos a las entradas de los centros educativos que permiten una parada breve para dejar al alumnado y continuar la marcha. Este modelo, originado en Australia y extendido posteriormente a distintos países europeos, se plantea como una herramienta para evitar la doble fila, mejorar la fluidez del tráfico y reducir maniobras peligrosas en momentos de alta concentración de vehículos.

La experiencia en otras ciudades indica que estas zonas contribuyen a mejorar la seguridad vial, facilitar los desplazamientos cotidianos de las familias y reducir el estrés asociado a los accesos escolares. En Zaragoza existen actualmente alrededor de una decena de zonas “Kiss and Go”, localizadas principalmente en el Distrito Sur.

La aplicación progresiva de estas medidas permitirá comprobar su impacto real en la seguridad, la accesibilidad y la convivencia en los entornos escolares, un aspecto importante para las familias.

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