El Museo Pablo Gargallo cierra por obras: entrada gratuita hasta este domingo como despedida temporal

museo pablo gargallo

El Museo Pablo Gargallo, uno de los espacios culturales más emblemáticos de Zaragoza, cerrará sus puertas temporalmente a partir del lunes 31 de marzo de 2025 para iniciar un ambicioso proyecto de renovación. La intervención, financiada con fondos europeos Next Generation, supondrá una inversión de 422.000 euros y permitirá mejorar la eficiencia energética, los contenidos expositivos y los recursos de accesibilidad del museo.

Como despedida, y para facilitar el acceso del público antes del cierre, la entrada será gratuita desde el martes 25 hasta este domingo 30 de marzo.

Obras para mejorar el confort, la sostenibilidad y la accesibilidad

Las actuaciones previstas incluyen la sustitución del actual sistema de climatización por otro más eficiente, la instalación de un sistema de control centralizado (BMS), la mejora del confort térmico en todas las plantas y la integración de elementos técnicos sin afectar a la estética del edificio.

Las mejoras térmicas se producirán en todas las plantas del edificio y, a su vez, el Ayuntamiento de Zaragoza mejorará los contenidos y la accesibilidad, puesto que es una gran oportunidad para el avance en la investigación sobre la figura de Pablo Gargallo, destacar el papel de su mujer, Magali Tartanson, y su hija Pierrette Gargallo. Por otro lado, la experiencia sensiorial y de accesibilidad que se ha desarrollado en la Sala Entre Luces, premiada a nivel nacional, servirá para trabajar en ese aspecto en el resto del museo.

Obras protegidas

Durante el periodo de cierre, las 193 obras de arte que forman parte de la colección permanecerán almacenadas dentro del museo, bajo estrictas medidas de seguridad y conservación. El fondo documental será embalado y protegido en cajas.

Reapertura prevista para 2026

El plazo estimado para la ejecución de las obras es de seis meses, a los que se sumarán alrededor de dos meses más para desmontaje, reinstalación y reacondicionamiento de las salas. La reapertura está prevista para el primer trimestre de 2026.

Un edificio con historia

El museo está ubicado en el histórico Palacio de Argillo, un edificio del siglo XVII que ha tenido múltiples usos antes de convertirse en museo en 1985. Fue declarado Monumento Nacional en 1943 y ha experimentado diversas restauraciones, la más importante en 2007, que amplió un 40% su espacio expositivo.

El edificio que actualmente alberga el Museo Pablo Gargallo, conocido como el Palacio de Argillo, fue construido entre 1659 y 1661 como residencia del Infanzón Francisco Sanz de Cortés, quien más tarde sería nombrado primer Marqués de Villaverde por el rey Carlos II en 1670. Además de este título nobiliario, Sanz de Cortés ostentó también los de Conde de Morata y Atarés. Su ascenso social y económico lo motivó a ampliar su vivienda en la Plaza de San Felipe, incorporando una nueva fachada, un patio, una escalera principal y un gran salón, elementos que le conferían al edificio el carácter señorial que correspondía a su nuevo estatus.

Tras su fallecimiento, el título y la propiedad pasaron a su hijo y posteriormente a su nieto, quienes también introdujeron reformas en el palacio. No obstante, cuando el nieto se trasladó a Madrid, el edificio dejó de estar vinculado a la familia. En 1837, fue heredado por la Condesa de Argillo, momento desde el cual pasó a denominarse Palacio de los Condes de Argillo.

A lo largo del siglo XIX, el edificio sufrió varias transformaciones. En 1860, se convirtió en el Colegio de San Felipe, lo que supuso una remodelación importante de su interior para adaptarse a las necesidades educativas. Se bajaron techos, se compartimentaron espacios y se cerraron las arquerías de la galería, ocasionando daños en elementos arquitectónicos originales como capiteles y basas.

Durante la Guerra Civil Española, el palacio fue ocupado como residencia por un sector de Acción Ciudadana. Poco después, el 27 de julio de 1943, fue declarado Monumento Nacional por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. En 1946, el edificio pasó a albergar la sede administrativa y talleres de la ONCE.

Pablo Gargallo

A partir de 1977, el edificio fue adquirido por el Ayuntamiento de Zaragoza, lo que marcó el inicio de un proceso de recuperación y restauración. En 1980, bajo la dirección del arquitecto Ángel Peropadre Muniesa, se completaron las primeras obras importantes. Más adelante, en 1983, se aprobó un proyecto integral para convertir el palacio en un museo. Esta intervención culminó en mayo de 1985, y el museo abrió sus puertas un mes después.

Durante la restauración, se intentó mantener la esencia arquitectónica original, al tiempo que se incorporaban nuevos espacios funcionales. Se construyeron dos plantas adicionales: una sobre la galería principal, compuesta por cuatro pequeñas estancias conectadas por pasillos, y otra sobre el salón principal. También se añadió un cuerpo de comunicación vertical que incluye escalera y ascensor, facilitando el acceso a todas las plantas.

En 2007, se llevó a cabo una ampliación del museo, que incrementó en un 40% su superficie expositiva. Finalmente, en octubre de 2009, el Museo Pablo Gargallo volvió a abrir al público, configurado tal como lo conocemos en la actualidad.

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