[Pilar 2010] Títeres de la Cachiporra

títeres de la cachiporra
títeres de la cachiporra

• Fecha: del 9 al 17 de octubre
• Descripción: Estos pilares vuelven los Títeres de la Cachiporra de Teatro Arbolé, una tradición irrepetible. La cita será todos los días de las fiestas del Pilar, en la céntrica Plaza de los Sitios. Cada día habrá varios pases para que nadie se pierda el espectáculo.
Los horarios de los diferentes días y pases son:

Día 9 – 17:30, 18:30, 19:30 y 20:30 horas
Día 10 – 12:00, 13:00, 17:30, 18:30, 19:30 y 20:30
Día 11 – 12:00, 13:00, 17:30, 18:30, 19:30 y 20:30
Día 12 – 12:00, 13:00, 18:30 y 19:30
Día 13 – 17:30, 18:30 y 19:30
Día 14 – 17:30, 18:30 y 19:30
Día 15 – 17:30, 18:30, 19:30 y 20:30
Día 16 – 12:00 13:00, 17:30, 18:30, 19:30 y 20:30
Día 17 – 12:00 13:00, 17:30, 18:30 y 19:30

• Edad recomendada: a partir de 2 años
• Lugar: Plaza de los Sitios
• Organiza: Teatro Arbolé
• Precio: 3,5 €
• Más información: teatroarbole.es zaragoza.es

El espéctaculo Títeres de Cachiporra, con Pelegrín a la cabeza harán las delicias de todos. Para estos muñecos ha fabricado un teatro ambulante, una barraca que contiene un teatro que llega a todos los sitios. Es un teatro que camina, un teatro viajero que quiere recuperar un oficio. En él se representan obras como “Robaculeros”, “El ladrón de sandías”, “El sereno y el diablo”, “Pelegrín marinero”, “El paseo de Pelegrín”, “Pelegrín y el dragón”, La casa encantada”, “El fantasma de Morillo”, “La olla del diablo”, “La calle de los fantasmas” y “El caballero negro”.

Los títeres de cachiporra son un clásico del teatro que tiene sus claves en la participación y el diálogo con el público, en el ritmo frenético de sus muñecos, y en el efecto catártico de la cachiporra. Uno de los personajes más célebres de este espectáculo es Pelegrín, con sus mil y una aventuras, un personaje que ha crecido con la complicidad de varias generaciones de niños.

Pelegrín es un muñeco aventurero y pendenciero. Con la cachiporra realmente resuelve sus entuertos como a veces hay que hacerlo: abriendo la cabeza a la gente, no tanto para hacerles daño, sino para hacer que les entren las ideas. Pelegrín es, sobre todo, un antihéroe. Aunque su astucia le haga salir airoso de las aventuras más difíciles, no es un superhéroe, sino un superviviente. En muchas historias no se queda ni con la chica. Todo ello hace que los niños disfruten de las aventuras, las desventuras, el ingenio, la torpeza, el valor, el miedo, las verdades y las mentiras de este viejo héroe del teatro de títeres más popular.

A través de Federico García Lorca ha llegado hasta nosotros la vieja tradición del teatro de cachiporra. Don Cristóbal en España, Puch de Inglaterra, Guiñol de Francia, Don Roberto en Portugal, Polichinela en Italia, etc., no son sino distintas caras de un mismo personaje, que en cada lugar ha tomado las peculiaridades locales, pero con un innegable tronco común.
Lamentablemente, en nuestro país se perdió esa tradición, entre el olvido de los duros años de posguerra y la utilización maniquea e interesada de la cachiporra. El género se fue degradando hasta su práctica desaparición. Recientemente, distintos titiriteros están rescatando este clásico teatro de participación de su injusto olvido, tratando de devolverle su verdadero sentido y su justa dimensión.